Reforma al Artículo 40 Constitucional. ¿Y que del artículo 24?

El día viernes, 30 de noviembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación una reforma al artículo 40 Constitucional. Era uno de los pocos artículos de la Constitución que no había sufrido reforma alguna desde 1917. La reforma no era sustancial. Solo agregaron la palabra “laica” para describir una de las características de la República Mexicana. El primer enunciado del dictamen dice, “Es pertinente tener en cuenta que la Reforma que se propone es de carácter confirmatorio y no fundacional.

Artículo 40. Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica, federal, compuesta de Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental.

Desde el punto de vista histórico de la evolución constitucional mexicana, parece que la reforma no tiene mucha importancia. Sin embargo, la apariencia engaña y los debates que culminaron en este Reforma deben ser estudiados y recordados. La reforma que entró en vigor el día 30 representa más que nada la derrota (talvez solo temporal) de una pretensión de reformar el artículo 24 Constitucional. Las propuestas de reforma de los artículos 24 y 40 marcharon juntas como gemelas siamesas durante el proceso legislativo. La reforma al artículo 24 fue aprobada por el Congreso Federal y solo dejó de ser incorporada en la Constitución por no tener aprobación por la mayoría de los cuerpos legislativos estatales.

¿Y de que se trata la reforma propuesta para el artículo 24? Primero, un breve repaso del artículo 24. Este artículo versa sobre los cultos en México, un tema histórico sumamente sensible. En la Constitución de 1917, el texto del artículo dijo:

Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, en los templos o en su domicilio particular, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley.

Todo acto de culto público, deberá celebrarse dentro de los templos, los cuales estarán siempre bajo la vigilancia de la autoridad.

En 1992, el artículo 24 fue ablandado al beneficio de las corporaciones religiosas. Y desde entonces hasta la fecha, el texto del artículo 24 dice:

Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley.”

El Congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna.”

Los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la ley reglamentaria.”

El cambio sustantivo era la eliminación de la prohibición a celebrar los “actos de culto” fuera de las casas particulares y templos. La redacción propuesta para el Congreso era:

Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho a participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos de culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. Nadie podrá utilizar los actos políticos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política.” (los párrafos 2 y 3 quedaron sin modificación)

Después de mucho debate, el proyecto fue aprobado por el Congreso y mandaron el proyecto a los Estados para su aprobación. Hasta la fecha diez estados han aprobado la reforma. Son: Estado de México, Nuevo León, Baja California Sur, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Durango, Hidalgo, Sonora y Querétaro. Seis estados han rechazados la reforma: Baja California, Morelos, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo y Zacatecas.

El debate sobre las reformas al artículo 24 y 40 es, en mi opinión, maduro, considerado y vigoroso. Una leída de los minutas de los debates del Senado muestra que tenemos Senadores que de veras están pensando, reflejando, debatiendo y en el proceso, promoviendo el proceso democrático. Hay que dar crédito donde es merecido.

Adjunto “links” para los debates y concluyo con una citas:

Senador Santiago Creel en el debate sobre el 24: “¿Me permite responder? Antes de responderle de manera directa la pregunta que usted me formula, Senador Leonel Godoy, quisiera empezar por una anécdota. Yo me eduqué en una primaria católica, en el Simón Bolívar, yo recuerdo que teníamos clase de religión, y también recuerdo que de vez en cuando iban los inspectores de la Secretaría de Educación Pública, de aquel entonces, a verificar que estuviéramos utilizando los libros de texto gratuito, obviamente cuando llegaban los inspectores lo que acontecía era que quitábamos todos los textos de religión que teníamos y otros documentos, y nos concentrábamos en los textos propios de la Secretaría de Educación Pública, esa era la simulación, simulación, qué bueno que estamos ya en un tránsito diferente a esa simulación. Yo creo que no podemos seguir simulando las cosas en el país, y lo digo por todos los debates que tiene que tener esta

Soberanía, en materia económica, en materia política, en materia social, y no podemos simplemente darle la vuelta a las cosas; no se la voy a dar en la respuesta que usted me ha pedido.”

Senador Pablo Gómez Alvarez en el debate sobre el 40:

Sí ha habido excesos de laicismo mexicano, porque no todo país tuvo la Iglesia Católica que nosotros tuvimos; una que nunca defendió las causas nacionales y populares, a diferencia de otras Iglesias Católicas que en muchos países, incluso como en Polonia se convirtieron en el principal frente de resistencia en la reivindicación de la independencia nacional. No fue así en México. No debemos anclarnos en la historia, pero no debemos ignorarla, poner en el artículo 40 el carácter laico de la República es congruente con la Constitución, pero no nos da más laicidad al Estado mexicano; con mucha sabiduría los liderales triunfantes del siglo XIX resolvieron el problema eliminando de la Constitución la religión oficial con instrucción de cualquier otra y estableciendo la libertad de expresión y estableciendo la libertad de imprenta.

Senador Dante Delgado en el debate sobre el 27:

. . . ¿Cuál es el objetivo de reformar y de llevar a texto constitucional lo que ya es norma de derecho en el Estado mexicano? Se dice, bueno, lo importante es la libertad de conciencia, no acabamos de hacer la reforma en derechos humanos, donde se establece que los tratados internacionales son incorporados a nuestro derecho en plenitud de jurisdicción e interpretados por los órganos jurisdiccionales. Eso ya está, lo acabamos de aprobar, es uno de los orgullos de esta legislatura, cuando menos en los promocionales que salen en la televisión, que por cierto no siempre corresponden a la realidad.

El meollo está en las convicciones éticas, por cierto, y aquí lo quiero decir y, desde luego, aceptaría cualquier interpelación donde nuestro compañero Senador del estado de Morelos del Partido Acción Nacional, reconoció que había una mala redacción del texto.

Y donde el compañero Jesús Murillo Karam, cuando se incorporó, reconoció que tendría que mejorarse el texto, el de la voz propuso que se reformara en la propia reunión de la comisión y se dijo que no, que primero se aprobara el dictamen para cumplir las formalidades, por cierto formalidades que no se cumplen a plenitud porque ahora nos vienen a recetar para tratar de maquillar esa sin razón de modificar el artículo 24 constitucional que la exposición de motivos con que fue remitida por la Cámara de Diputados al Senado de la República, la minuta es la que está mal, los señores Diputados votaron un artículo 24 al amparo de una exposición de motivos que era incorrecta, que es impropia, que no se corresponden con lo que dicen que dijo lo escrito en el artículo 24 propuesto, desde luego.

Y nos vienen a decir aquí, no, en la exposición de motivos que nosotros vamos a hacer y vamos a aprobar va a decir que no se pueden reformar los artículos 1o, 3o., 5o, 27 y 130, porque son fundamentales, díganme ustedes qué artículo de la Constitución no es un artículo fundamental, si es la Ley Fundamental, a falta de razones discursos nos dicen, es que el derecho comparado establece con precisión lo que se puede hacer, la pregunta es: ¿para qué recurrimos?, para justificar lo injustificable al derecho comparado, si cuando del texto comparado entre el artículo vigente y el que se propone es claro que el vigente nos da la plena garantía de respeto a la libre decisión individual de profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias de mociones o actos del culto respectivo.

¿En función de qué quiere hacerse esta reforma constitucional? ¿Sería insustancial la reforma? Como va a haber muchos a favor, porque hay un acuerdo entre el PRI y el PAN y no al …”

– El C. Presidente González Morfín: “Permítame decirle que el Reglamento solamente autoriza 5 minutos al orador y que le avisé cuando llevaba 10 minutos, pero tenemos…”

Senador Pablo Gomez Alvarez en el debate sobre el 24:

. . . Para qué entonces este cambio, y lo que me preocupa de la libertad de conciencia puesta aquí en el capítulo de los derechos humanos y las garantías de los mismos, señor Presidente, es la objeción de conciencia.

Imagínense ustedes la objeción de conciencia en la función pública, que cada quien tenga el derecho de decir, yo no puedo hacer ésto, que me obliga la función, porque tengo objeción de conciencia, y cada quien escoger su propia objeción de conciencia y ponerlo e ir a un amparo, y demandar el reconocimiento de su libertad de conciencia, y por lo tanto, de la objeción a ella, adherida para la realización de esas cosas, y en materia educativa, si un profesor por objeción de conciencia no puede enseñar la teoría evolutiva, contraria a su conciencia o un servidor público no puede realizar determinadas cosas, como en los Estados Unidos se ganó en varios recursos judiciales que la objeción de conciencia permitía no ir al servicio militar e imaginen cuántas otras cosas, de deberes ciudadanos o de obligaciones de los servidores públicos en el rincón de la objeción de conciencia basados en una libertad de un artículo 24, cuando no se explica qué es eso, en ese contexto.

El artículo 24 fue para poner la libertad de religión y para establecer lo que ya estaba en la ley, que era la prohibición del culto externo, pero esa era consecuencia de la guerra de tres años, que estaba en la ley, y el Constituyente de Querétaro lo puso en la Constitución de 1917 y por eso y por esas dos cosas se inventaron lo del artículo 24, porque eso no existía en el 57.”

En fin, todavia no sabemos si la reforma al artículo 24 prosperará o no.

Documentos de Referencia:

Exposición y Dictamen de la Reforma al Artículo 40 Constitucional.
Debate sobre la Reforma al Artículo 40 Constitucional.
Exposición y Dictamen de la Reforma al Artículo 24 Constitucional.
Debate sobre la Reforma al Artículo 24 Constitucional.

Mtro. John Lee Ward
Buholegal S. de R.L. de C.V.

Comments

comments



Deja un comentario