La tortuosa lucha de Brenda Quevedo por la libertad. Introducción al caso.

El 12 Julio de 2005, en la ciudad de México, tendría lugar  un hecho que marcaría para siempre la vida de algunas personas, entre ellas, la de Brenda Quevedo Cruz. Ese día Hugo Alberto Wallace desapareció de la faz de la tierra sin dejar rastro alguno de su paradero. Inmediatamente después, su madre Isabel Miranda de Wallace, iniciaría una campaña  sin precedentes  para encontrar a toda costa a su hijo desaparecido. Dicha campaña consistió en la puesta masiva de espectaculares a través de las áreas más exclusivas y concurridas del Distrito Federal. En tales espectaculares se apreciaba la imagen de los presuntos captores de Hugo Wallace. Además, en ellos se ofrecía una cuantiosa recompensa a quien proporcionara información que llevara a su captura. En el primero de ellos, el cual fue montado el 9 de febrero de 2006, se podía apreciar la foto de Cesar Freyre siendo detenido por elementos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI).

La pesadilla acababa de comenzar y para la mala suerte de Brenda Quevedo no haría más que empeorar. En marzo de 2006, en la ciudad de México se desplegaría un enorme espectacular con su rostro. Dicho panorámico la señalaba como uno de los presuntos secuestradores y asesinos de Hugo Wallace. Sin siquiera mediar una orden de aprehensión o una investigación oficial que la acreditara como autora de los hechos, su nombre figuraría en la lista negra de acusados de Isabel Miranda de Wallace. Brenda anonadada tenía la intención de presentarse voluntariamente ante las autoridades correspondientes, pero al ver que Tony Castillo, otro de los acusados, quien se presentó por su propia cuenta, no volvió a conocer la libertad, esta se arrepintió. Brenda atemorizada por la gravedad de tal situación, se trasladó a los Estado Unidos en donde pasaría más de un año clandestinamente y trabajando de forma encubierta. Sin embargo, el 28 de noviembre de 2007,  el FBI dio con ella en su lugar de trabajo en Louisville, Kentucky, dando fin con esto a la odisea emprendida más de 1 año atrás.

La batalla legal apenas comenzaba. En la Corte Norteamericana del Distrito Norte de Illinois, la defensa de Brenda luchaba por lograr la permanencia de su cliente en el país vecino. Desgraciadamente, después de un largo juicio de deportación en donde el abogado defensor, experto en migración, Stanley J. Horn, alegó la posibilidad de que su cliente fuera torturada a su llegada a territorio mexicano, Ashman, el juez de la causa, negó su petición para finalmente autorizar su extradición a México. Es así que el  25 de Septiembre de 2009, Brenda Quevedo aterrizó en territorio nacional, después de más de 3 años de su requerimiento por la autoridad judicial. Para su sorpresa, a su llegada al aeropuerto Isabel de Wallace  la estaba esperando en una sala junto a Braulio Robles, funcionario del Ministerio Público, en pleno desconocimiento de su abogada defensora, Ámbar Treviño, en donde según Brenda, Isabel de Wallace le preguntó por su hijo y le dijo con tono amenazante que  no sabía con quien se había metido y que de ella dependía no salir nunca de la cárcel.

Pero el verdadero calvario de Brenda Quevedo todavía no empezaba. En un inicio Brenda Quevedo fue puesta en custodia en el centro penitenciario conocido como “Santiaguito” en el Estado de México, en donde tiempo más tarde sería victima de tortura. El 27 de Noviembre de 2009, Brenda fue sacada de su celda por una de las custodias del lugar bajo el pretexto de que tenía una audiencia con el juez. Sin embargo, Brenda fue trasladada a una sala de audiencia en donde la estaban esperando un grupo de hombres encapuchados. El infierno estaba por dar inicio. Brenda fue brutalmente agredida física, sexual y psicológicamente. La finalidad de tales agresiones era coaccionarla para obtener una confesión de su presunta participación en el supuesto asesinato de Hugo Wallace. A pesar de tal muestra de salvajismo, Brenda negó rotundamente su participación en el secuestro y asesinato del hijo de Isabel.

Transcripción de la carta de Brenda de 29 de Noviembre de 2009, en la que denuncia los actos de tortura en su perjuicio.

Posteriormente, Brenda sería una vez más presa de la injusticia y sadomasoquismo del sistema penitenciario mexicano. En su reclusión en la prisión federal de las “Islas Marías”, al igual que en “Santiaguito”, sería vilmente torturada. Cabe señalar que su reclusión en dicha prisión es en un principio un tipo de represalia en su contra. El 13 de Octubre de 2010 a más de un año de lo sucedido, Brenda fue sustraída de su celda durante la madrugada sin ningún motivo justificable, lo que despertó sus sospechas. Las custodias junto al jefe en turno la llevaron en una camioneta a un lugar remoto de dicha isla a lo que se asemejaría a una casa de tortura. Ya en tal lugar, la harían esperar hasta que al día siguiente de nueva cuenta sus más grandes temores se harían realidad. Nuevamente, Brenda fue brutalmente torturada por un grupo de desconocidos. Cabe destacar que tiempo más tarde, Brenda reconoció durante una audiencia a Oswaldo Jiménez Juárez, agente del Ministerio Público adscrito a la SIEDO y fiel acompañante de Isabel de Wallace, como uno de sus presuntos agresores. Observación que hizo saber de inmediato al juez de la causa.

Para ambos eventos se llevo a cabo una investigación de las autoridades para determinar si hubo actos de tortura en perjuicio de Brenda y responsabilizar a los culpables de tales hechos deplorables. Sin embargo, tales investigaciones fueron inconcluyentes por falta de pruebas contundentes.  Asimismo, la ex abogada de Brenda Quevedo, Ámbar Treviño,  presentó una queja ante la dirección de reclusorios de Toluca y otra en derechos humanos, sin embargo ninguna procedió. La respuesta textual de las autoridades fue la siguiente: ” el hecho que unos encapuchados hayan entrado al penal a torturar a Brenda, no quería decir que fueran personal del penal”. Cabe destacar que Ámbar Treviño abandonó el caso el 1 de marzo de 2010 alegando amenazas de muerte. Por tal acto intimidatorio,  la letrada interpuso una denuncia penal en contra de Isabel de Wallace que tampoco tuvo seguimiento. Nueve días después fue detenida por las autoridades federales acusada de delincuencia organizada siendo liberada dos meses más tarde al no encontrarse pruebas en su contra.

El cambio de gobierno le vendría bien a la defensa de Brenda Quevedo, puesto que, años más tarde, exactamente el 25 de febrero de 2013, para la sorpresa de muchos, la Comisión Nacional de Derechos Humanos facilitaría a Enriqueta Cruz el resultado del dictamen médico denominado “Protocolo de Estambul”. La existencia de tal protocolo había sido negada cuando anteriormente se había realizado una investigación de los hechos que concluyó con el no ejercicio de la acción penal el 22 de junio de 2011. Para la mala noticia de Isabel de Wallace, el resultado positivo de dicho examen es la prueba más fehaciente de la existencia de actos de tortura en contra de Brenda Quevedo. Dicha probanza fue desahogada recientemente como prueba en el proceso de Brenda Quevedo. Al respecto, Armando Camarillo, quien sustituía provisionalmente al juez actual, determinó que la misma sería valorada al final del mismo. Después de varios meses sin que se designara un juez oficial, a inicios de noviembre del año pasado, Raúl Angulo Garfias, quien cuenta con diversos cargos ocupados dentro del Poder Judicial de la Federación,  entró a cargo como juez del Juzgado Décimo Sexto en Procesos Penales Federales en donde se lleva actualmente el proceso de Brenda.

Actualmente, el proceso se encuentra al final de la etapa probatoria. El último testimonio fue la ampliación de declaración proporcionada por Luis Moya, un investigador privado y asesor de políticos, que sostiene que Hugo Wallace probablemente está vivo. Durante el proceso se han interpuesto 4 amparos de los cuales tres han sido rechazados, uno ha sido procedente y uno de ellos interpuesto en contra del auto de formal prisión fue resuelto en sentido negativo el 31 de diciembre de 2013. Asimismo, el día de ayer del año en curso, se iba a llevar  a cabo un careo entre Brenda Quevedo y Jacobo Tagle, así como con Cesar Freyre, sin embargo, el mismo se difirió por la ausencia del abogado de Jacobo. Después de 6 largos años de una fatigante batalla legal en contra de la corriente, tal parece que aun queda una gran brecha legal por recorrer.

Por: Luis Vargas, 5 de Enero de 2014.

 

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Comments ( 8 )

  • el sistema de justicia o mas bien injusticia mexicano es el mas jodido de todo el mundo sino esta dentro del top ten de los mismos, tengo un familiar al que le han creado pruebas y todo para acusarlo de homicidio cuando de todas las pruebas aportadas de harrison (parafina) de adn, testigos de hechos y sin careo con el que le hace la imputacion lo condenan y en la apelacion confirman, e incluso la propia secretaria manifiesta que de todas las pruebas se acredita la inocencia y no participacion de mi hermano en el hecho que se le imputa, solo que los jueces para que no caigan en numeros rojo todo el que esta en proceso es culpable depende la lana que les des, entonces asi como el de mi hermano hay muchos yo diria miles de personas inocentes que no les llegan al precio de los juece, en este caso de brenda no es sino una persona mas victima del sistema de injusticia mexicano

  • Como se apresó a Brenda?
    Como un Juez Norteamericano, concede la ex tradición? Sin pruebas?
    Como sigue presa? Sin pruebas?
    Francamente, no creo. Debe haber, algo.
    Era amiga de Freire, y de los demás inculpados. Estaba en el lugar y tiempo.
    Y el modo?, ahí, está la cuestión.

  • se nota que el autor tiene informacion del proceso que menciona, sería interesante conocer que pruebas sustentan el auto de formal prisión de la mencionada, a fin de poder sacar conclusiones más informadas.

  • Haay como le hacen al tarugo…. de algo que esta plenamente comprobado… no se dediquen a defender a criminales… inventando toda esa sarte de tonterias que ni su abuelita se la cree..

    • @Mario Bezarez
      algo que está plenamente comprobado… ¿ a base de torturas ?
      Lo demuestran los protocolos de Estambul practicados a las víctimas de Miranda de Wallace.
      Asi se comproba la culpabilidad de una persona, con bolsas de plástico en la cabeza y waterboarding, con toques eléctricos, con violaciones ? No seras Oswaldo Jimenez Juarez de la SIEDO ?
      Lo que si se comproba con este caso es que Miranda de Wallace y sus amiguitos cometieron una lista impresionantes de violaciones a la ley.

      brendalibre.blogspot.com

    • Y qué es lo que según tu, está “plenamente comprobado”?? Cuando Brenda Quevedo Cruz lleva seis años encarcelada sin prueba alguna que demuestre su culpabilidad, por el simple hecho de que no la hay.

  • Solo quiero agradecer al autor de este articulo todo el apoyo que le ha brindado a Brenda Quevedo Cruz y familia, para dar a conocer la verdad del “Caso Wallace”. Juntos por la libertad de Brenda!!!!

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